Clásicos de ayer, de hoy y de siempre
En muy pocos dias he podido ver dos películas que son consideradas mayoritariamente como obras maestras del cine: "La diligencia" de John Ford y "Doce hombres sin piedad" de Sidney Lumet. La primera tengo que decir que me decepcionó, y en cambio de la segunda no puedo decir más que la he encontrado simplemente fascinante.
Tras echarle un vistazo a filmaffinity.com, una web de crítica cinematográfica, he podido entender porque no me ha convencido "La diligencia" y en cambio me ha gustado la película de Sidney Lumet. "La diligencia" puede ser un clásico del cine pero antes de verla hay que saber algunos datos sobre su contexto: en 1939, el año en que se rodó, el western estaba acabado, por extraño que parezca, y la película de Ford relanzó este género hacia su época de mayor esplendor. Otro aspecto a destacar de la película es que el rodaje de la famosa persecución de los apaches a la diligencia fue un prodigio técnico para la época. En fin, que sin entender estos detalles externos a la película hay que ser muy cinéfilo para poder apreciarla y me atrevo a decir que si fuera filmada en nuestros dias no tendría el impacto que tuvo en su época.
En cambio "Doce hombres sin piedad" es atemporal: no es necesario saber nada sobre el momento en que se rodó porque los temas que trata no tienen fecha de caducidad: los prejuicios raciales y de clase que muestra la película son tan actuales hoy en dia como en los años 50 del siglo pasado. Como tampoco puede considerarse caduco la crítica feroz hacia un sistema judicial que desprecia la vida humana al condenar a sospechosos a la pena de muerte en basea indicios y no a pruebas. Por si fuera poco practicamente toda la película transcurre en un solo decorado, la sala donde los jurados deliberan el veredicto dando la sensación que estamos viendo una obra de teatro mas que una película. En definitiva, que para hacer una buena película a veces solo hacen falta buenos actores y buen guión.
Tras echarle un vistazo a filmaffinity.com, una web de crítica cinematográfica, he podido entender porque no me ha convencido "La diligencia" y en cambio me ha gustado la película de Sidney Lumet. "La diligencia" puede ser un clásico del cine pero antes de verla hay que saber algunos datos sobre su contexto: en 1939, el año en que se rodó, el western estaba acabado, por extraño que parezca, y la película de Ford relanzó este género hacia su época de mayor esplendor. Otro aspecto a destacar de la película es que el rodaje de la famosa persecución de los apaches a la diligencia fue un prodigio técnico para la época. En fin, que sin entender estos detalles externos a la película hay que ser muy cinéfilo para poder apreciarla y me atrevo a decir que si fuera filmada en nuestros dias no tendría el impacto que tuvo en su época.
En cambio "Doce hombres sin piedad" es atemporal: no es necesario saber nada sobre el momento en que se rodó porque los temas que trata no tienen fecha de caducidad: los prejuicios raciales y de clase que muestra la película son tan actuales hoy en dia como en los años 50 del siglo pasado. Como tampoco puede considerarse caduco la crítica feroz hacia un sistema judicial que desprecia la vida humana al condenar a sospechosos a la pena de muerte en basea indicios y no a pruebas. Por si fuera poco practicamente toda la película transcurre en un solo decorado, la sala donde los jurados deliberan el veredicto dando la sensación que estamos viendo una obra de teatro mas que una película. En definitiva, que para hacer una buena película a veces solo hacen falta buenos actores y buen guión.

