15.8.07

AVE de mal agüero

Una de las características más sorprendentes de este país es como se aceptan decisiones políticas de gran calado sin que apenas se genere ningún tipo de debate. La implantación de una red ferroviaria de gran velocidad, el AVE, es un ejemplo palmario.Que se sepa, en Europa a parte de Francia solo España se ha lanzado a construir una red completamente nueva, porque el ancho de vía es diferente, que se supone que un día conectará todas las capitales de provincia con Madrid, por supuesto. El pistoletazo de salida lo dió el AVE Madrid-Sevilla y desde entonces todas las comunidades exigen "su AVE". ¿Sabemos lo que eso significa?

Significa un gasto extraordinario porque la infraestructura de los AVE es extremadamente cara de construir. Significa un gran impacto paisajístico sobre cientos de pueblos que ven como sus territorios son cuarteados por un tren del que no obtienen ningún beneficio, porque el AVE tiene muy pocas estaciones. Significa haber descuidado totalmente el resto de ferrocarriles: la penosa situación de las Cercanías tiene mucho que ver con el hecho de que por culpa de que todas las inversiones han ido a parar al AVE, llevamos decadas en las que literalmente no se ha invertido nada en los ferrocarriles convencionales, que son casualmente los que transportan a la mayoría de usuarios, trabajadores y gente por lo general humilde, frente a la pequeña élite que se mueve en AVE. Significa un derroche de energía, porque para que un AVE alcance en algunos instantes velocidades de más de 300 km/h, el gasto energético se dispara. Significa haber descartado opciones mucho más económicas para conseguir trenes rápidos, como por ejemplo los trenes pendulares italianos.

¿ Porque en España no se debate sobre estas cuestiones? Las causas incluyen a los sospechosos habituales: políticos obsesionados con el cemento y las obras faraónicas, poderosas constructoras que se benefician de estas obras faraónicas y por último y más importante, una sociedad aborregada, increiblemente indiferente con el destino de sus impuestos y que en materia política solo parece interesarse por el terrorismo y las cuestiones identitarias.

4.8.07

Las vacaciones

Hoy me he dado cuenta que llevo más de un mes sin escribir nada. Cierto que de por medio han estado unas vacaciones en las que era imposible poder escribir nada pero creo que lo de escribir en el blog va asociado a una rutina cotidiana que en mi caso no se da en vacaciones.

Y es que las vacaciones no suponen romper con nuestra rutina diaria sino simplemente cambiarla. Cambian unas preocupaciones por otras. Unas prioridades por otras. Incluso unos horarios por otros. Pero lo de romper con la rutina, lo que se dice romper, nada de nada. Y si no, que se lo digan a los que hoy han tenido que soportar 70 kilómetros de retenciones en la AP-7. Sonará a topicazo pero es cierto somos prisioneros de unos hábitos que a veces o no podemos cambiar o no queremos. Así que me tomaré lo de no escribir en el blog como un acto de rebeldía, hasta que de aquí unos días lo rebelde sea dejar a un lado la indolencia y ponerme a escribir.

Vaya reflexiones, se nota que no tengo mucho en lo que pensar.